El viernes
pasado Esther y yo nos pasamos por el
Central para ver la actuación del viernes. Creo que han acertado de pleno con
la incorporación de los viernes a los conciertos, pues la sala estaba
prácticamente llena. Llegamos casi a la hora justa e intenté abrirme camino
hasta la barra para pedir la primera Heineken antes que comenzara el concierto.
La artista
se llamaba Dina Arriaza, y el repertorio del concierto era un tributo a la
tristemente desaparecida Amy Winhouse, de la cual debo decir que sólo había
escuchado dos de sus temas más
famosos: Back to black y Rehad.
El concierto
comenzó con unos compases de introducción por parte de la banda, entonces
apareció ella, una chica joven y delgadita que se deslizó con sigilo entre sus compañeros hasta su micrófono, y entonces empezó la
fiesta.
Dina tiene
un poderío de voz tremendo, y creo que no la escuché desafinar en todo el
concierto, lo cual tiene mucho mérito pues las canciones de Amy no son melodías
lineales y sencillas. Comentó algo respecto del concurso “ la voz”, creo que
pasó algunas rondas. La verdad no he seguido mucho este concurso, creo que los
mayores beneficiados han sido algunos miembros del jurado, que han visto
relanzadas sus carreras en estos tiempos.
La banda le
arropaba muy bien y me parecieron músicos muy solventes y con un sonido muy
vintage. Me llamó la atención el amplificador del guitarrista, de estos de
aspecto antiguo y muy pequeño, pero sonaba de maravilla, la verdad es que he
perdido el pulso de las variadas marcas de amplificadores que hay en el mercado,
al igual que con los pedales de guitarra. Dina también contaba con la
inestimable presencia de un joven bailarín que se pasó a todo el concierto meneándose
y creando ambiente. Tengo que decir que recibió una de las mayores ovaciones
por parte del público.
Así fueron
transcurriendo las canciones, con una Dina derrochando soul y mucha energía, de
hecho en una de las canciones se bajó del escenario y nos cantó a ras del
suelo, delante del público.
Le agradezco
a Dina descubrirme a Amy Winehouse, y por supuesto felicitar al Central por
permitirnos disfrutar de ella y de su banda.



