Creo que el
primer concierto al que asistí fue de los Secretos, por lo menos pagando. Fue
en las fiestas de San Isidro en Madrid en el año 89. Fui con unos grandes
amigos del colegio a los que hace tiempo que no veo pero conservamos el
contacto a pesar de la distancia.
Mi acercamiento a
la música fue a través de mi hermano mayor, que escuchaba discos de rock
clásico y también hard-rock de los años 70 y 80. Esa escuela nunca se olvida y
de hecho en el proyecto de versiones Imagine, en el que también participo hacemos tributo a esa época. Pues bien, pronto
empecé a tener interés por otro tipo de música, y el pop español me atrapó
pronto. Puedo decir que he tenido el privilegio de ver a los grupos y solistas
en un momento en que este tipo de música estaba en auge, sobre todo por apoyo
del público.
Recuerdo algunos
detalles de ese gran concierto, con un Enrique Urquijo en plena forma y un sonido muy guitarrero. He seguido
la carrera de este grupo durante estos años, y lamenté mucho la pérdida de un
gran autor de canciones como él era.
Álvaro dijo en
una entrevista que ambos hacían un gran tándem, pues Enrique, aunque gran compositor,
no dominaba tanto el aspecto de vestir las canciones y darles forma. Álvaro
Urquijo me ha parecido siempre un gran músico, con un
sonido tipo americano que recuerda a Tom Petty pero con una personalidad propia.
Los años fueron
pasando escuchando los discos: Adiós tristeza, cambio de planes, dos caras
distintas. Durante esos años yo seguía residiendo en Madrid y recuerdo haberlos
visto en directo en las presentaciones de cada uno de esos discos.
Una vez me crucé
con Enrique en la sala silicona de Moratalaz. Me hubiera gustado decirle algo
pero la verdad he sido bastante tímido
para acercarme a los grandes músicos que he admirado. Los Secretos actuaron en Linares esta primavera en
acústico en un teatro y vi a Ramón Arroyo en un bar al lado y sólo le saludé muy
brevemente.
El fallecimiento
del líder de esta banda fue un golpe para todos los que seguíamos su música. Te
levantas una mañana y escuchas esa noticia que te deja totalmente frío, como
esa canción de Manolo Tena que cantaron. Es
muy difícil que aparezcan autores de la talla de él y Antonio Vega, otro
de mis grandes héroes al que dedicaré otro artículo. Está por ver que estos artistas
que ahora acaparan tanta atención resistan el paso del tiempo como lo ha hecho
esta música.
En mi nuevo
repertorio incorporo varias canciones de este grupo al que tanto admiro, estoy
eligiendo los temas que aparte de gustarme mucho, se adaptan a un formato tan
mínimo como una voz y una guitarra. Uno de ellos es” buena chica”, que toqué en
el primer concierto de este proyecto, en Úbeda.
Según escuché
decir a Ambite, todas las historias de Enrique eran verdad, y en este tema
Enrique habla de una relación con una chica que coqueteaba con las drogas.
Triste lacra que tanto daño hace a tantas personas.
Me encanta esta canción. Intento imitar el riff tan genial
con el que se abre el tema con mi guitarra, en fin, os dejo un video de la
interpretación en el concierto, espero
que os guste.