El viernes
pasado Esther y yo nos pasamos por el
Central para ver la actuación del viernes. Creo que han acertado de pleno con
la incorporación de los viernes a los conciertos, pues la sala estaba
prácticamente llena. Llegamos casi a la hora justa e intenté abrirme camino
hasta la barra para pedir la primera Heineken antes que comenzara el concierto.
La artista
se llamaba Dina Arriaza, y el repertorio del concierto era un tributo a la
tristemente desaparecida Amy Winhouse, de la cual debo decir que sólo había
escuchado dos de sus temas más
famosos: Back to black y Rehad.
El concierto
comenzó con unos compases de introducción por parte de la banda, entonces
apareció ella, una chica joven y delgadita que se deslizó con sigilo entre sus compañeros hasta su micrófono, y entonces empezó la
fiesta.
Dina tiene
un poderío de voz tremendo, y creo que no la escuché desafinar en todo el
concierto, lo cual tiene mucho mérito pues las canciones de Amy no son melodías
lineales y sencillas. Comentó algo respecto del concurso “ la voz”, creo que
pasó algunas rondas. La verdad no he seguido mucho este concurso, creo que los
mayores beneficiados han sido algunos miembros del jurado, que han visto
relanzadas sus carreras en estos tiempos.
La banda le
arropaba muy bien y me parecieron músicos muy solventes y con un sonido muy
vintage. Me llamó la atención el amplificador del guitarrista, de estos de
aspecto antiguo y muy pequeño, pero sonaba de maravilla, la verdad es que he
perdido el pulso de las variadas marcas de amplificadores que hay en el mercado,
al igual que con los pedales de guitarra. Dina también contaba con la
inestimable presencia de un joven bailarín que se pasó a todo el concierto meneándose
y creando ambiente. Tengo que decir que recibió una de las mayores ovaciones
por parte del público.
Así fueron
transcurriendo las canciones, con una Dina derrochando soul y mucha energía, de
hecho en una de las canciones se bajó del escenario y nos cantó a ras del
suelo, delante del público.
Le agradezco
a Dina descubrirme a Amy Winehouse, y por supuesto felicitar al Central por
permitirnos disfrutar de ella y de su banda.
Confieso que
descubrí a Javier Krahe relativamente tarde. La mayor referencia que tenía de él
fue su participación en el disco en directo de Joaquín sabina y viceversa, en
donde cantó a la controvertida canción "cuervo ingenuo". No supe hasta mucho
más tarde los problemas que le había llegado a traer cantar esa canción. De
hecho fue censurada y las cámaras que estaban grabando el concierto para televisión
española, dejaron de filmar, algo que
también perjudicó a un gobierno socialista que enarbolaba la bandera de la
libertad. Creo que incluso en el 2015 somos una democracia aún muy joven y
tenemos que seguir luchando por nuestros derechos, uno de ellos la
libertad de expresión.
En fin a lo
que iba, siempre había relacionado a Krahe con esa canción y no había ido mucho
más allá salvo un directo que escuché grabado en la sala Elígeme, de la que Sabina era socio y en la que actuaba habitualmente.
Esto cambió gracias a la película “Esta no es la vida privada de Javier Krahe”, donde con
gran acierto profundizan en el personaje, su forma de vida, y como no, muestran
algunas de sus grandes canciones. Os la recomiendo a todos, es muy entretenida
y amena.
Me gustó mucho
una frase que dice Joaquín Sabina en esta película, hablando de que si Javier Krahe
hubiera sido de otro país que no fuera España, hubiera vendido millones de
discos. Estoy totalmente de acuerdo. Creo que es un gran escritor de canciones
y que debería tener un mayor reconocimiento a nivel popular.
El café
teatro central de Baeza nos dio una gran alegría hace un par de años consiguiendo
que actuara en nuestra ciudad. Fue un gran concierto, de los mejores que vi en
el 2013. Hace unas tres semanas repitió, volviendo a llenar la sala y
haciéndonos disfrutar de sus canciones. Si tuviera que sacar una pega diría que
el repertorio fue muy parecido al del 2013, pero no seré yo quien me atreva a
sacar faltas al maestro Krahe.
Quiero empezar este artículo del blog diciendo que lo que
voy a escribir a continuación no es un extracto de la biografía oficial, ni de
la wikipedia. Es una maravilla ver cuánta información tanto escrita como
entrevistas y documentales en youtube acerca de este gran artista. Ha llovido
mucho ya desde que leí aquel libro acerca de Luis Eduardo Aute, que alquilé de
la biblioteca municipal de Alpedrete. Recuerdo leerlo con mucha avidez para
conocer más acerca de aquel autor que me tenía tan fascinado. Ya he comentado en algún artículo anterior que mis influencias
venían de un estilo más duro, aunque todavía recuerdo la cinta de casete que
trajo mi primo a casa, creo que era de sesenta minutos, y venía el disco en
directo entre amigos. Este disco es doble, por lo que en la cinta no entraron
todas las canciones, pero puedo recordar perfectamente la primera, “no te
desnudes todavía”, maravillosa canción que aún hoy me sigue poniendo los pelos
de punta y que interpreté en mi último concierto. De todas formas no olvidemos
que el gran grupo rockero Barón Rojo hizo una versión del “anda suelto Satanás”.
Podría escribir varias páginas hablando de lo que siento por
la música de este gran artista y de cómo fui descubriendo disco a disco
prácticamente toda su discografía, pero me voy a centrar en el único concierto
que he tenido ocasión de asistir, en el año 1993.
Este fue en el que se llamaba teatro Alcalá Palace, que
ahora tiene otro nombre, “nuevo teatro Alcalá” . Era la presentación de su disco Slowly, y
casualmente abrió el concierto con la primera canción que escuché en esa cinta.
Desde el primer momento ya estaba
flotando en una nube.
Este teatro no era muy grande, por lo que en la parte de
arriba se veía bastante bien. Creo recordar que fueron dos noches consecutivas,
me parece que yo fui la segunda. Se veían en la parte de abajo algunos famosos,
ahora mismo sólo recuerdo a Mercedes Milá, mucho antes de empezar con los
grandes Hermanos.
Reconocí a muchos músicos de la banda que llevaba Aute en
ese recital, sobre todo porque estaban relacionados con unos de mis grupos favoritos, Esclarecidos. Mención muy
importante para el gran Suso Sáiz, que produjo algunos discos para el maestro,
y Slowly fue el primero. El concierto fue una maravilla con algunas
intervenciones sobresalientes, como la de Christina Rosenvinge.
Durante mucho tiempo conservé el póster de aquel concierto,
que finalmente perdí de vista, no sé qué haría mi Madre con él. Debido a mis
cambios de residencia no ha sido fácil volver a disfrutar de su arte en
directo. Le he escuchado decir en alguna ocasión que no disfruta mucho de los
conciertos en directo y que no se considera un animal de escenario, pero a mí
me impresiona su presencia y todo lo que transmite. Espero tener otra ocasión
para disfrutar antes de una posible retirada.
Os dejo un enlace al video que se publicó de esos
conciertos. Es curioso cuando ahora lo ves, pues en tu cerebro los recuerdos se
graban de una forma distinta.
Antes que nada
quiero desearos un feliz 2015 a todos los que leáis este post , que este año os
traiga todo lo bueno posible y pocas cosas malas, que mantengamos vivas las
ilusiones y no caigamos bajo el manto de la rutina.
Haciendo un
balance del 2014 que acaba de terminar, tengo que decir que ha sido en lo
musical un año muy importante, pues he cumplido un sueño muy deseado. Siempre
me ha gustado mucho la frase que Pedro Guerra dice en su canción “las gafas de
Lennon”. Dice: “no podemos vivir colgados de un sueño, habrá que empujarlo
llegado el momento”. Aunque a mis 42 años me considero relativamente joven , jaja, creo que no podía esperar más hacer ciertas cosas que significaban mucho
para mí, y una de las que tenía pendiente era sacar la energía necesaria para
rescatar algunas canciones que llevaban conmigo unos años y poder cantarlas. El
objetivo para el 2014 era grabar algunos temas y llevarlos al directo. De esto
en concreto os quiero hablar en este pequeño artículo.
Estábamos en el
mes de octubre de 2014 y veía que se iba a acabar el año sin cumplir la segunda parte del reto planteado.
Necesitaba un local para un concierto y una fecha que me obligara a tener una
disciplina para preparar el repertorio que tenía pensado.
Así que me pasé
una tarde por el pub de nuestra amiga Manuela de Úbeda, pues en alguna ocasión
me había comentado que podíamos hacer esto en su local. Tenía claro que esta
serie de conciertos tenían que ser a favor de la asociación jienense de
esclerosis múltiple, más que por el aporte económico que pudiera hacer, que sé
que no muchas personas vendrán a verme, creo que es bueno que se vea que la
asociación está ahí haciendo cosas.
Quedamos para el
21 de noviembre, me gustó esa fecha pues tenía algo más de un mes para volcarme
en los ensayos del proyecto. Sabía que en el mejor de los casos lo iba a llevar
con alfileres, como se suele decir, pero creo que era importante cumplir este
objetivo, además soy consciente que bajo un poco de presión puedo reunir la
energía necesaria para tocar todos los días, y de forma mejor organizada.
Así
transcurrieron las tres primeras semanas, avanzando en estas cuestiones y
preparando las canciones que iba a cantar con mi amiga María. Que ella
participara era muy importante para mí por varias razones, una de ellas es que
haría mucho menos lineal el desarrollo del bolo.
También me
encargué de pedir a mi nuevo amigo José Manuel Ortega que participara cantando
una canción, y decidimos que fuera “donde van los besos” de Victor Manuel.
Cuando se
acercaba la fecha y empezaba a ponerme nervioso recordaba lo que fue mi primer
concierto que di yo solo en un escenario. Fue en el 2011 en el auditorio de las
ruinas de San Francisco, en Baeza. Participé en el festival de mis amigos Juan
y Juani de la iglesia evangelista, que fueron profesores míos de inglés hace un
tiempo. Interpreté varios temas instrumentales de guitarra acústica, algunos
tradicionales y otros míos. Cuando llegó el momento de actuar lo pasé algo más al tener a trescientas personas
pendientes de lo que hacía, pero entendí que lo único que podía hacer es
cumplir mi compromiso y limitarme a tocar lo que había ensayado, en resumen
creo que fue una experiencia muy positiva.
Total que los días
fueron pasando y llegó el día del concierto. El día de antes Esther se lesionó
el gemelo, pero eso no impidió que estuviera conmigo, aunque eso sí con
muletas.
Estoy muy
agradecido a la asociación por el apoyo y la difusión del evento. Me hicieron
hasta una entrevista por la radio y fue bonito ver una reseña en el ideal de
Jaén. Soy consciente de lo difícil que es atraer público a un concierto de
alguien totalmente desconocido, por lo que me quedo con lo positivo, que fue la
presencia de amigos que se acercaron para darme su apoyo en el comienzo de esta
etapa, así como a María y a José Manuel por participar y enriquecer el
contenido del bolo. Probarme con la voz en un escenario ha sido muy importante
para ver cómo reacciona bajo ese estado de adrenalina y ver en qué aspectos
tenía que trabajar más. También compruebas que temas pueden funcionar mejor y
el orden en un repertorio. En general estoy muy satisfecho y con ganas de
seguir mejorando. Os dejo con un par de temas de los interpretados, perdonad la
calidad de la imagen.